Particularidades de los apellidos italianos

Muchos apellidos italianos son típicos de una región.

No existen reglas que permitan asociar un apellido con una región determinada, pero las lenguas locales habladas en cada pequeña zona geográfica, la geografía y las costumbres y modos de vida locales, favorecieron el desarrollo de apellidos típicos de ciertas zonas. Esto no debe interpretarse como una norma, pero un investigador experimentado, luego de haber pasado horas examinado registros históricos puede aproximar un lugar de origen al escuchar un apellido.

Apellidos frecuentes según la región

En Sicilia y en Friuli-Venecia Giulia el tipo toponímico-étnico es más frecuente que en otras regiones.
En la Lombardía también prevalecen los toponímicos, pero sobre todo aquellos del tercer tipo, es decir aquellos apellidos que refieren a características geográficas del lugar donde habitaban nuestros antepasados.
En la Emilia Romagna ocupan los primeros lugares los  apellidos derivados de nombres de profesiones.
En la Toscana, abundan los patronímicos, en forma recortada, dando lugar a apellidos mono y bisilábicos Baldi, Berti, Bin, Azzi, Benzi, Betti, Cecchi, Cioni, Fei, Fini, Galli, Ghini, Gianni, Gilli, Mari, Masi, Naldi, Nardi, Nesti, Paoli, Ricchi, Righi, Tani, Zilli.
En el Piemonte es posible encontrar, más que en otras regiones, apellidos derivados de sobrenombres, sobre todo los relacionados en el aspecto físico.

Según la terminación de los apellidos

Muchos apellidos poseen un sufijo final. Esos sufijos tienen diferente origen, el cual permite relacionarlos con una región de Italia.
Los apellidos terminados en -oni, -elli, -ucci que son muy comunes en el centro de Italia, principalmente en Le Marche.
Los apellidos terminados en -ero, -audi, -asco, -zzi son típicos del Piemonte, mientras que los terminados en   -etto y -allo se asocian con el Piemonte y la Liguria.
En el Veneto son comunes los apellidos que terminan con las consonantes –n, -r y -l son formas presentes en el Veneto: Trevisan (trevisano), Pavan (padovano), Furlan (friulano), Visentin (vicentino o      bresciano), Marangon (carpintero). Brombal,  Francescon, Meneghin, Perin, Peron, Vazzoler. También son comunes en esta región los apellidos terminados en –asso y -ato: Bissacco, Zoccarato, Cavinato.
Los apellidos que terminan en ace son típicos de Calabria
Los que terminan con –ago, -aghi y –ate, -ati se asocian con  la Lombardía: Salmoiraghi, Bonati.
represión de lo malo. Lingüísticamente se expresa mediante el eufemismo contra una palabra tabú.
De Cerdeña son típicos los apellidos terminados en  -u, -as e -is: Pusceddu, Schirru, Marras, Argiolas, Floris, Melis, Abis.
Entre los apellidos derivados del ejercicio de una profesión encontramos ciertas terminaciones típicas:
- Si la terminación es de origen latino, el sufijo es –aro, - ari (del latín arius): Ferrarius, Ferraro, Fabbro (quien trabaja con hierro). Estas terminaciones son comunes en parte del Norte y Centro de Italia. En la Toscana abunda la terminación aio.
- Si la terminación es de origen griego, el sufijo es á (derivada del griego as). Ejemplo: Barillá (el que construye barriles), Ottaná, Zuccalá, Falconatá, etc. Este tipo de apellidos se encuentra en el Sur de Italia, sobre todo en la Calabria.
Sobre la base del francés (introducida por los normandos) se generaron los sufijos –eri, –ieri (del francés er). Ej: Zavettieri = Ciabattino (fabricante de calzados); Berlingieri (jugador de dados), Barbieri (especie de médico), etc. Estos apellidos son comunes en el Piemonte.
Los apellidos de típico toponímico también poseen un sufijo final que señala la pertenencia de una persona a un lugar determinado.
Numerosos sufijos de origen griego se hallan presentes en apellidos toponímico-étnicos, sobre todo de la Italia Meridional. Por ejemplo: los sufijos –èol, -èi: presentes en: Messineo (de Messina); Candeo (de Candia);   Cotroneo (de Crotone); Cataneo (de Catania); Raguseo (de Ragusa).
También las terminaciones –itol, -iti: Messinití, Palermiti; Catanzariti. Y los apellidos terminados en  –itanil,  -itano- Ieracitano (Geracitano, de Gerace); Locritani (de Locri); Vutano (de Bova).
Por último la terminación ó, derivada del sufijo griego os. Ejemplo:Romanó.
Por otro lado, los sufijos –ese. -esi y –ano derivan del latín esis y anus. Por ej: Romano, Romanesi. Estos apellidos son comunes en el Centro y Norte de Italia.
Los  sufijos  –asco,  -usco,  -osco,  son  típicos  de  la  Liguria:  Ej:Magnasco.
La terminación audo es típica del Piemonte. Ej: Giraudo, Ghibaudo, Reinaudo.
Teofórico: Un nombre teofórico o nombre teóforo (del griego antiguo ϑ εοϕ όρος, compuesto de ϑ εο- "deidad" y -ϕ όρος "portador"), 'portador de la deidad') es un nombre propio que
contiene el nombre de un dios o divinidad, tanto para servir de difusión para el nombre sacro,
como para invocar la protección del mismo para la persona que lo lleva. Los nombres teóforos eran muy comunes ya en Mesopotamia y Antiguo Oriente Próximo, donde el nombre de la persona incluía el nombre del dios en que confiaba. Esta práctica, denominada en onomástica teoforía se refiere a añadir un nombre de dios (o su nombre local equivalente) al nombre propio de la persona.

Según el comienzo de los apellidos

Las diversas combinaciones de los apellidos con una preposición o un artículo presentan una distribución a veces delimitada y clara. El más común de los prefijos es el siciliano In, que que quiere decir “perteneciente a la familia de” y puede preceder a un nombre personal, a  un  toponimo,  etc.  Algunos  ejemplos:  Incalcaterra,  Incarbone, Ingallina, Indelicato, Infruttuoso, Incaprera, Incorvaia, Inserra, Ingastone, Ingrassia (Grassia del español: García).
Dal es típico del área veneto-friulana; Da del área trentina y altoveneta; formas con De/Di son panitalianos, pero tienen particular relevancia, en Abruzzo.
Los apellidos precedidos por un artículo son decididamente meridionales, sobre todo de Sicilia, Puglia y Campania. Por ejemplo: en Sicilia es exclusiva la forma Li + nombre (Licalzi, Li Muli, Li Noce).
De Puglia es la presencia de los artículos lo / la delante  de  un patronímico (Lo Mauro), o bien de un nombre de profesión o tarea (Lo Console, Lo Mastro), de un sobrenombre (Lobianco), o de un étnico (Logreco) o de un topónimo (Lotito).Los apellidos preposicionales (es decir formados por una preposición más un apellido) son muy comunes en el centro y sur de Italia y se encuentran masivamente en Abruzzo. Ejemplo: Di + Francesco, Pietro, Giuseppe, Marco, Sabatino, Felice, Giovanni, Gregorio, Egidio.

Los apellidos en plural y singular

    • En el centro y norte de Italia prevalecen las formas pluralizadas (terminación en i ) con excepciones parciales en el Piemonte, Liguria y Veneto). La mayoría de los apellidos de la Lombardía, por ejemplo, terminan en i. En el sur de Italia prevalecen las formas singulares. Por ejemplo: las formas Ferrari, Bianchi, Bruni, Conti, Galli, Macini, Lombardi, Leoni, son típicas del Norte o del Centro, mientras que en Italia Meridional los encontramos en singular (terminados en o): Ferraro, Bianco, Bruno, Conte, Gallo, Macino, Lombardo, Leona.
      Los apellidos cuyo plural termina en s son, en su mayoría, de origen sardo (de Cerdeña). Algunos ejemplos: Cabras (capre  en  italiano), Cannas (canne = perros), Marras (denti: incisivos grandes), Piras (pere: peras ).

 

 

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