Cómo nacen los apellidos?

- Actualizado: 20 Mar 2015

La palabra italiana cognome (apellido) deriva del latín cun nomine, es decir alguna cosa que acompaña al nombre. El origen del apellido como identificativo de una familia se remonta a los antiguos romanos: mientras en los tiempos arcaicos solo se utilizaba el nombre, ya en los últimos siglos de la República se estableció el uso de la tria nomina. La tria nomina era un conjunto de tres nombres, por ejemplo: Marco Fulvio Nobiliore, Marcus Tullius Cicero, Publio Ovidio Nasone, estos nombres se descomponían en tres partes:

PREA-NOMEN: el nombre personal: Marco, Marcus, Publio

NOMEN: Tullius, Fulvio, Ovidio, es el nombre que indica la “Gens” de pertenencia. Gens es algo más que la familia, como la entendemos nosotros, Gens es el clan, es la totalidad de personas que descienden de un mismo origen.

COG-NOMEN: Cicero, Noviliore, Nasone, esto es un sobrenombre relacionado con características personales, utilizado para identificar al individuo, diferenciándolo del resto de las personas de su clan.

En algunos casos se agregaba también un cuarto nombre o nuevo cognome para diferenciar mejor a una persona de otra. Además algunos nobles agregaban a su placer otros nombres y apellidos creando a veces listados larguísimos.  

Alrededor del siglo V se reduce la distinción entre nome y cognome y pasa a ser parte del uso común el considerado supernomen o signun, un nombre único, no hereditario, de significado claro, fácilmente comprensible como por ejemplo el nombre imperial Augusto (consagrado a los auguruos, favorito de buen hospicio).

Este uso se fue perdiendo en los primeros años de la edad Media, y los individuos eran conocidos por su nombre bautismal, un solo nombre personal, con connotaciones cariñosas en el ámbito familiar, a veces referido a las características de la persona o al lugar de origen o a la paternidad.

Ver también:

- Clasificación de los apellidos italianos