Los sub-apellidos

Sub-cognome o sobrenombre de familia

Los sub-apellidos se utilizan en Italia para diferenciar familias de apellido homónimo.

Este es un fenómeno todavía vigente en Italia. El sobrenombre de familia también llamado sub-apellido (subcognome) todavía sigue vigente en Italia, sobre todo en aquellas comunas de media y pequeña dimensión, en aquellas que han conservado el sistema de vida, la organización social y los valores tradicionales.  La mayor parte de estos sobrenombres de familia pertenece exclusivamente al ámbito informal, familiar, pero en algunos casos se les ha dado valor oficial, registrándolos en el anagrafe, constituyéndose en un segundo apellido.

Este fenómeno es verdaderamente particular en algunas zonas del territorio italiano: un centenar de comunas del Piemonte, en particular en las provincias de Torino y Biella. También en algunas pocas comunas de Nápoles, Sicilia, en comunas de la provincia de Cremona y en otras comunas aisladas.

El sobrenombre de familia se distingue del apellido en el sentido de que no es hereditario, con el paso de pocas generaciones se pierde, y muchas veces desaparece con la muerte de su poseedor, pudiendo llegar a sobrevivir por algunas generaciones en la memoria histórica de la comunidad que lo ha conocido. Un sobrenombre de familia puede ya esfumarse cuando sus portadores comienzan a ser numerosos.

Existe evidencia de algunos sobrenombres de familia que comenzaron a formarse junto a los apellidos, registrándoselos en la actas bautismales, y que poco a poco fueron perdiéndose. En la provincia de Biella, en cambio, han permanecido más de un centenar de segundos apellidos anagraficamente reconocidos. Estos segundos apellidos tienen ciertas características:

  • - presentan un tono dialectal, habiendo sido en gran parte inmunes a la italianización o estandarización regionales
  • - presentan numerosas oscilaciones gráficas, fruto más que nada, de numerosas tentativas parciales de italianización, perdiendo en muchos casos el objetivo de la identificación
  • - también presentan variaciones morfológicas, es decir van variando en género y número y se les van agregando sufijos para indicar diferentes generaciones
  • - contienen un número significativo de matronímicos, lo que indica un proceso de transmisión matrilineal de los sobrenombres.

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