Armando el árbol genealógico

Primeros pasos en la búsqueda genealógica

Consigue tu acta de nacimiento y la de matrimonio de tus padres. Generalmente tenemos en casa una copia de estos documentos pues se nos requieren frecuentemente para algunos trámites. Haz una copia del Formulario  y vuelca allí los datos. En el primer nivel te colocas tú y más abajo tu cónyuge, si eres casado. Ya uniste un eslabón.

Acontinuación copia los datos de la partida de matrimonio de tus padres. En estos documentos generalmente aparece el nombre de sus padres. De esta forma ya tendrás completas dos generaciones y los datos de tu cuadro tendrán esta forma.


Luego tendrás que buscar información de tus abuelos. Puedes comenzar buscando el acta de su matrimonio, ya que allí es muy probable que aparezcan los nombres de sus padres. Así llegarás a la tercera generación.

Aquí la investigación se vuelve más larga porque cada vez se duplica el nombre de las personas sobre las cuales debes investigar y encontrar datos. Pero a la vez se vuelve más apasionante.

Si no consigues la partida de matrimonio de tus abuelos puedes buscar el acta de defunción. Allí suelen aparecer el nombre de los padres y del cónyuge. Pero tienes que tener precaución con estos datos porque no siempre son cien por ciento seguros (ya veremos el por qué).
De esta manera continuarás con tus tatarabuelos y sus padres hasta agotar las posibilidades de encontrar datos en el lugar donde ellos vivían (probablemente alguno de ellos nació en otra localidad).

Sugerencias

Tu investigación será más satisfactoria y más eficaz si concurres personalmente a la biblioteca o al archivo a examinar los registros. Al buscar los registros o datos de tu antepasado, sería conveniente:

  1. Buscar los registros originales: Cada vez que sea posible, examina las fuentes originales o las copias de éstas en microfilme en lugar de examinar resúmenes de los documentos originales.

  2. Buscar una generación a la vez. No intentes unir su familia a otras que tengan el mismo apellido y que hayan vivido más de una generación antes de su antepasado legítimo. Es mucho más fácil comprobar quiénes fueron los padres de una persona que comprobar que una persona sea descendiente de alguna otra.

  3. Buscar toda la familia de tu antepasado. Los registros o datos de cada una de las personas de una familia pueden contener indicios o indicaciones que sirvan para descubrir a otros familiares. En la mayoría de las familias, los hijos nacían a intervalos regulares. Si al parecer hay un tiempo más largo entre dos de los hijos, vuelva a examinar los registros para ver si halla a uno de los hijos que se haya pasado por alto. Trata de buscar en otros registros y en otros lugares el miembro de la familia que falte.

  4. Buscar minuciosamente en cada una de las fuentes de información. Puede ser que la información que necesitas  para hallar una persona o para localizar a más antepasados puede ser un detalle pequeño del registro que estés examinando. Asegúrate de advertir y de anotar detalles como, por ejemplo, la ocupación de tu antepasado, los nombres de los testigos, de los padrinos, de vecinos, parientes, tutores y otros; y los sitios de los cuales procedían.

  5. Buscar en un amplio margen de tiempo. Puede suceder que las fechas que se obtengan de algunas fuentes no sean exactas. Busca y examina registros de varios años antes y de varios años después de la fecha en que piensas que ocurrió un acontecimiento.

  6. Buscar índices. Los índices te servirán para localizar los registros que necesitas. No obstante, hay que tener en cuenta que muchos índices son incompletos; puede ser que en ellos sólo figure el nombre de la persona determinada acerca de la cual exista un registro y que no figuren los nombres de los padres, ni de los testigos ni de otras personas. Por otro lado, ten en cuenta que puede ser que los registros originales se hayan interpretado mal o que se hayan omitido nombres durante la preparación del índice.

  7. Buscar anteriores lugares de residencia. La información sobre lugares de residencia anteriores es de importancia fundamental para que la investigación genealógica tenga buenos resultados. Lo más probable es que los registros o datos de los acontecimientos que tuvieron lugar en las ciudades o pueblos donde tu antepasado haya vivido se encuentren en los archivos de esas ciudades. Si examinas los registros de todas las ciudades en las que tu antepasado haya vivió, es posible que descubras información familiar adicional.

  8. Presta atención a las variaciones de la ortografía de los apellidos. Cuando se hicieron la mayoría de los registros antiguos, la ortografía de nombres y apellidos no siempre era estándar, por lo que es probable que halles un apellido escrito de un modo diferente de como se escribe en la actualidad o escrito de diferentes formas dentro del mismo registro.

Encontrar registros parroquiales

Para localizar registros parroquiales que puedan contener información acerca de su antepasado:
Escribe directamente al sacerdote o al ministro de la iglesia local; la dirección por lo general se encuentra en las guías telefónicas o en sitios de internet. La Iglesia Católica publica listas de sus iglesias y parroquias y tiene páginas web,  al igual que otras religiones. Encontrarás información sobre parroquias de las distintas provincias argentinas en la sección Recursos por provincias.
Escribe a otras iglesias o a otros archivos históricos de la zona que puedan tener los registros.
De ser necesario, escribe a la sede de la Iglesia Católica del país correspondiente para preguntar dónde se encuentran los registros de una parroquia o congregación determinada.
Cuando escribas a parroquias o a archivos locales para pedirles información genealógica, trata de aportar algunos de  estos datos:
El nombre completo de la persona cuya investigación genealógica estás realizando e indicar si era hombre o mujer.
Los nombres de los padres de la persona, si los sabes.
La fecha y el lugar aproximados del acontecimiento que estás investigando.
Tu parentesco con la persona.
La razón por la cual solicitas la información (como por ejemplo, historia familiar o historial médico).

Si no contestan a tus pedidos, busca copias de los registros que tal vez se encuentren en otros archivos.

Antepasado de diferente religión

Si tu antepasado no era católico apostólico romano y no sabes qué religión tenía:
• Pregunta a otros familiares que tal vez lo sepan.
• Examina registros de matrimonio civil y de fallecimiento, defunciones, cartas y documentos familiares, testamentos e información validada para buscar en ellos algunos indicios.
• Repasa historias locales en las bibliotecas públicas y en las bibliotecas universitarias para averiguar qué otras iglesias había en el área o en la vecindad en los tiempos de tu antepasado.
Por ejemplo: en el pequeño pueblo que colonizaron mis bisabuelos maternos y paternos se formó un importante grupo de seguidores de un pastor espiritista. Un gran grupo de personas lo siguió, radicándose definitivamente en otra provincia de Argentina, habiendo realizado un  largo itinerario hasta llegar allí, en el que vivieron por tiempos en diferentes lugares y tuvieron allí sus hijos.

Organiza y guarda los registros que obtuviste en un lugar seguro

Es fundamental que organices los datos que vas recogiendo. Para ello te sugiero que utilices algunos de los formularios que puedes descargar en esta página. Son muy útiles a la hora de organizar la información. Puedes organizar los registros que hayas obtenido a través de carpetas, una para cada familia, por ejemplo. Además, puedes ir transcribiendo la nueva información a tu cuadro genealógico.
También sería conveniente que escojas un Programa de Genealogía para comenzar a guardar tus datos en tu computadora. Esto también te ayudará en el momento de compartir archivos o información con otras personas.
Aquí otras sugerencias para organizar tus datos:
. Anota los datos que buscas y lo que encuentras.
. Prepara copias de la información que hallas y lleva apuntes detallados acerca de cada registro que examinas. Entre esos apuntes, debes anotar, si cabe hacerlo, el nombre del autor del libro, el título de éste, la localidad, el número de clasificación, la descripción del registro y los resultados de su búsqueda (aun cuando no halles nada).
. Prepara una carpeta para cada familia donde se van a archivar los datos de cada una. Cada familia estará constituida solo por padres e hijos. No se incluyen hermanos, abuelos, tíos ni primos puesto que cada uno tendrá su carpeta aparte. En caso que una persona tenga diversas familias, bien sean de derecho o de hecho, se abrirían tantas carpetas como familias haya.
. Identifica cada carpeta como “Documentos de la Familia X_X
. Cuando obtengas  documentos, archívalos en la carpeta respectiva y transcribe la información en el medio que se estés usando para hacer el árbol genealógico, que puede ser: programa (software) de computación, cuadro manual sobre papel o cartulina, cuaderno etc. Las estadísticas de las páginas de genealogía demuestran que más del 50% de las personas que acceden a las mismas lo hacen buscado información sobre un apellido. La mayoría de los sitios especializados de genealogía tiene una base de apellidos, puedes inscribir tus apellidos en ellas, seguramente con el correr del tiempo, recibirás algún mensaje de una persona que estudia tus apellidos.
.También es interesante que coloques tus datos en la web, en sitios como Geneanet, MyHeritage o FamilySearch

Evalua y comparte la información que vas recopilando

Cuando encuentres datos sobre tu familia, es bueno que los evalúes, pensando:
¿Es eso lo que estaba buscando?
¿Está completa la información?
¿Coincide la información de las distintas fuentes sobre un mismo punto?

Es bueno que hagas copias y compartas la información, aunque tal vez a algunos integrantes de la familia no les interese, o no valoren cada dato con la misma pasión con que la valoramos nosotros.
Organiza y guarda los registros que obtuviste en un lugar seguro.
Es conveniente que hagas copias y compartas la información, aunque tal vez a algunos integrantes de la familia no les interese, o no valoren cada dato con la misma pasión con que la valoramos nosotros.
También es importante que te hagas una copia "de seguridad" de tus datos y la guardes en un lugar seguro.

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