Registros civiles y parroquiales en Argentina

Registros civiles y parroquiales en Argentina

Continuando con los registros históricos que contienen información de nuestros antepasados, nos ocuparemos de los registros parroquiales y civiles en Argentina.

Las actas generadas por las parroquias (eclesiásticos) y los registros civiles contienen información respecto a nacimientos, matrimonios y muertes, de estos documentos tomaremos los datos más importantes para la elaboración de nuestro cuadro genealógico, es decir:

quiénes eran los padres de nuestros padres,
dónde y cuándo nacieron,
cuántos hijos tuvieron.

Registros Parroquiales

Los registros eclesiásticos comenzaron a generarse mucho antes que los registros civiles. En Europa comenzaron a llevarse libros con actas de bautismo, matrimonio y muerte a partir del Concilio de Trento (hacia fines de 1500).

En Argentina debemos remitirnos al comienzo de la conquista colonizadora. Los primeros libros se empezaron a redactar en Buenos Aires a partir de la refundación de la ciudad y en territorio de la provincia de Buenos Aires, los primeros libros parroquiales se escribieron en Luján a partir del año 1731. En Córdoba se han microfilmado registros de mediados de 1500 y en Mendoza de mediados de 1600. Dado el deterioro sufrido con el tiempo, muchos de estos libros han sido transcriptos.

  • Otro tipo de Registros Eclesiásticos son las Matrículas y Padrones que se elaboraron entre 1610-1827. Usualmente son sólo estadísticas, pero a veces contienen censos de ciertas parroquias en particular, dando nombres, edades, y parentescos.
  • a veces se pueden hallar pistas importantes consultando los listados de extremaunciones que realizaban los párrocos.
  •  en los expedientes matrimoniales de las parroquias se pueden encontrar datos interesantes, si es que las parroquias los conservan.

Es interesante la siguiente nota: ¿Qué información extraer de un registro genealógico?

¿Cuál registro elijo?

La mayoría de los casos los libros eclesiásticos son la mejor fuente de información cuando no existen registros civiles. Sin embargo, si existen registros civiles para la época que se está investigando, es aconsejable consultar éstos primero. El motivo: en las actas de tipo civil es posible encontrar más información que en las de tipo eclesiástico (por ej: lugar y fecha de nacimiento).

¿Por qué no se pueden considerar a los datos de las partidas parroquiales como datos ciento por ciento fehacientes?

Porque en esa época no existía la obligación de tener documentos de identidad probatorios, por ejemplo en algunas actas encontradas figura su sobrenombre («apodo») y no su nombre, no se registraba el apellido de la esposa, etc. Estos datos deben ser tomados como referencia y confrontarlos y reafirmarlos con otras actas, de colaterales, entrecruzando la información.

En los registros parroquiales no es tan frecuente encontrar precisiones sobre el lugar exacto de nacimiento del inmigrante. Pero, esta no es una ley absoluta, por lo tanto, vale la pena intentar una búsqueda en estos archivos.

De ser posible, es aconsejable tener ambas partidas de un ancestro: la de bautismo y la de nacimiento, porque podemos encontrar datos adicionales como padrinos, etc.

Conocer como se organizan los libros parroquiales

La iglesia católica se organiza en jurisdicciones que pueden variar de acuerdo al tamaño de la zona pero, en simples términos, serían:

  • Arzobispado
  • Diócesis
  • Parroquia (local)

Por épocas, los libros parroquiales también se llevaban por duplicado, guardándose una copia en la parroquia local, mientras que la otra se remite a la Diócesis o Arquidiócesis de la cual depende la misma.

Archivos Eclesiásticos

Los archivos eclesiásticos se conservan en las parroquias e iglesias. Una parroquia podía incluir varios pueblos o localidades en su jurisdicción y los párrocos viajaban «de pueblo en pueblo» impartiendo los sacramentos, esto sucedió en Argentina, sobre todo en la época en que el país recibió inmigrantes europeos en masa.

Usualmente las parroquias enviaban una copia de sus registros a la diócesis o arquidiócesis que tenían la jurisdicción sobre ella. Por lo tanto, si los registros ya no están disponibles en la parroquia local, podrían ser encontrados en los archivos diocesanos.

Registro Civil

En Argentina el Registro Civil comenzó a funcionar en:

– 1886 para Capital Federal y Territorios Nacionales
– 1890 para el resto de las provincias
– algunos puntos aislados del país pueden encontrarse registros previos a esa época.
– en algunas provincias, se comenzó a implementar generalmente a partir de 1889 hasta 1900,

La creación de los Registros Civiles fue un proceso paulatino, comenzando por las localidades más pobladas, debiendo los pobladores de zonas vecinas dirigirse a esa localidad para registrar nacimientos y bodas. Esto pudo dar lugar a que un matrimonio registrara el nacimientos de dos o más hijos en una misma ocasión. Para conocer la antigüedad de los registros civiles en la provincia que nos interesa lo ideal es consultar directamente en estas oficinas para conocer los datos precisos de cada lugar.

Siguiendo el modelo del registro civil francés, los archivos de tipo civil se generan por duplicado, existiendo un libro en el Registro Civil de la localidad donde se produjo el evento y otro libro en un archivo provincial central, generalmente llamado Dirección General de Registro Civil  o similar y cada provincia tiene su dirección general. Cuando es necesario realizar la búsqueda de una partida con pocos datos, se recomienda dirigirse al archivo central. En algunas provincias argentinas los duplicados se guardan en el Archivo Provincial.

Archivos parroquiales y civiles digitalizados

Los primeros contratos de microfilmación / digitalización de FamilySearch en Argentina incluyeron solamente los registros parroquiales, en algunos casos hasta mediados del siglo XX. Pero, recientemente se incorporaron libros de registros civiles de algunas provincias argentinas, los cuales se pueden consultar en línea.

IMPORTANTE: Algunas diócesis no permitieron la microfilmación de sus archivos (por ejemplo: San Luis, Diócesis de 9 de Julio).