¿Quiénes tienen derecho a tramitar la ciudadanía italiana?

¿Quiénes tienen derecho a tramitar la ciudadanía italiana?

El reconocimiento del progenitor como requisito

La ley italiana, al atribuir la ciudadanía, sigue el principio del ius sanguinis, es decir la ciudadanía de los padres se transmite automáticamente al hijo, a partir del momento del nacimiento, aun si éste sucede fuera de los límites del Estado. En consecuencia, es ciudadano italiano quien nace de padres italianos, o desciende de abuelos italianos, aunque su nacimiento suceda fuera del territorio italiano, por ejemplo, en Argentina.

El nacimiento no es si embargo suficiente para determinar la atribución de la ciudadanía italiana, siendo necesario que el progenitor reconozca al hijo, son entonces necesarios dos elementos:

  1. El nacimiento de parte de un progenitor, padre o madre, que posea la ciudadanía italiana
  2. El reconocimiento de paternidad o maternidad junto a la declaración de nacimiento

Si una persona es hija de ciudadanos italianos, pero su paternidad no fue declarada ante el registro civil (o la parroquia, según la época), el reconocimiento de la ciudadanía no puede tener lugar.
Si el reconocimiento de paternidad o maternidad sucede después del nacimiento, aún basado en una sentencia judicial, la ciudadanía italiana se adquiere con efectos a partir del momento del nacimiento. 1

Es muy importante comprobar que el antepasado italiano haya mantenido la ciudadanía hasta el nacimiento del descendiente, que no se haya interrumpido la transmisión y la ciudadanía, o sea, que no se haya renunciado a la ciudadanía italiana.

Límite generacional

La legislación establece que no existe límite generacional y que no depende del lugar de nacimiento de la persona que la solicita. Esto quiere decir que una persona, como potencial ciudadano italiano, puede solicitar el reconocimiento de su ciudadanía italiana con el sólo hecho de tener un ascendente italiano en su familia.

Excepciones al derecho a la ciudadanía italiana

Italia surgió como un país unificado en 1861. Por lo tanto, para ser considerado italiano, el  antepasado debe haber vivido en la Italia unificada. Es decir, debe haber muerto después del 17 de marzo de 1861 o del 22 de octubre de 1866 si venía de la región de Veneto.

Otras regiones actualmente italianas, han estado bajo dominio de otro estado durante muchos años. Uno de los casos más conocidos es Trento, que formó parte del Imperio Austrohúngaro hasta 1919. Por lo tanto, solo los inmigrantes que salieron de esta región después del 16 de julio de 1920 se consideran italianos, es decir, si el antepasado nació en esta región y emigró antes del 16 de julio de 1920, entonces llegó al país de acogida como ciudadano austríaco y no como italiano, hecho que impide a sus descendientes el reconocimiento de la ciudadanía.

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  1. Consulado de Italia en Buenos Aires (2003) La ciudadanía italiana (y el pasaporte)