Descripción
«No tengo una sola raíz» es una canción inspirada en las múltiples historias que conforman la identidad de millones de personas.
A través de imágenes de la llanura argentina, los apellidos heredados, las tradiciones familiares y la memoria colectiva, la obra explora el encuentro entre distintas culturas, generaciones y experiencias.
La canción reconoce la huella de los inmigrantes que llegaron desde otros continentes, pero también invita a valorar las historias que existían mucho antes y que forman parte del patrimonio cultural de cada tierra.
Con una mirada inclusiva y reflexiva, «No tengo una sola raíz» transmite un mensaje universal: no es necesario elegir entre una herencia u otra. Nuestra identidad se construye a partir de todas las memorias, vínculos y experiencias que nos precedieron.
Una obra especialmente significativa para quienes investigan su historia familiar, valoran sus raíces o buscan comprender mejor el camino que los llevó hasta el presente.
Letra de la canción
Por si los vuelvo a encontrar
Ahora que el tiempo afloja,
que ya no corro detrás;
me siento a escuchar el ruido
que hace la memoria al andar.
Ahora que entiendo las cosas
que antes no supe mirar,
veo sus manos gastadas
sosteniéndome al pasar.
Ahora entiendo sus desvelos,
su manera de callar,
el humor con que escondían
todo lo que dolía atrás.
Y recién ahora comprendo
cómo me mantuve de pie,
cuando todo se hizo oscuro
y el miedo paralizaba mi ser.
Aayy!!, si pudiera encontrarlos
por un ratito nomás,
verlos entrar por la puerta
como volviendo del mar.
Sentarme una vez con ellos,
escuchar su voz vibrar,
darles las gracias bajito
por lo que supieron dar.
Ahora la mesa es más chica,
ya no se escucha aquel barullo,
y tantas cosas pequeñas
nos fueron dejando mudos.
Cómo hacían para todo,
cómo alcanzaba el amor?
si no sobraba el dinero,
pero sobraba el sudor.
Y yo que vivo sus frutos,
su esfuerzo, su rigor,
quisiera gritar, mirando al cielo:
“todo valió… mírenme hoy”.
Aayy!!, si pudiera encontrarlos
por un ratito nomás,
verlos esbeltos y fuertes
como antes de irse de acá.
Y hablarles como se habla
cuando uno llega a entender,
que la vida es llanto y risas,
que ser feliz es estar en paz.
Y cuando llegue mi noche
y me toque regresar,
quiero llevarme sus nombres
por si los vuelvo a encontrar.
Porque aunque falten sus voces
y el patio ya no esté igual,
hay gente que sigue cerca
si alguien la vuelve a nombrar.
Letra y arreglos: Daniela B. Massolo





