Amazón (I)
El RMS Amazon fue uno de los primeros grandes vapores transatlánticos de la era victoriana y una de las embarcaciones más ambiciosas construidas para el servicio postal y de pasajeros entre Europa y América. Aunque su carrera duró apenas unas semanas, su trágico final lo convirtió en uno de los desastres marítimos más comentados de mediados del siglo XIX.
Nombre oficial: RMS Amazon 🇬🇧
Compañía: Royal Mail Steam Packet Company 🇬🇧
Tipo: Paquebote de correo y pasajeros a vapor.
Estado final: Incendiado y hundido en 1852.
Características técnicas
Astillero: R. & W. Hawthorn (Londres, Inglaterra).
Año de botadura: 1851.
Material del casco: Madera.
Propulsión: Máquina de vapor con ruedas de paletas laterales.
Función principal: Transporte de correo, pasajeros y carga.
En una época en la que la navegación a vapor todavía estaba en pleno desarrollo, el Amazon representaba la tecnología más avanzada disponible para las comunicaciones marítimas entre Gran Bretaña y América.
El barco fue construido para operar en las rutas de la Royal Mail Steam Packet Company, que conectaban el Reino Unido con el Caribe y las Antillas.
Su itinerario previsto incluía:
Southampton 🇬🇧
Antillas Británicas 🌴
Caribe 🌎
Desde esos puertos, muchos viajeros continuaban viaje hacia otros destinos americanos mediante conexiones marítimas regionales, incluyendo rutas hacia el norte de Sudamérica.
El RMS Amazon inició su primer viaje comercial a finales de 1851, despertando una gran expectativa entre los pasajeros y la prensa británica. La embarcación simbolizaba el crecimiento del comercio marítimo y la expansión de las comunicaciones postales en el Atlántico.
Sin embargo, la travesía terminó convirtiéndose en una tragedia histórica.
El incendio de 1852
En enero de 1852, mientras navegaba por el Atlántico cerca del golfo de Vizcaya, se declaró un incendio a bordo.
Las llamas se propagaron rápidamente por la estructura de madera del buque, dificultando cualquier intento de controlarlas. La situación se volvió desesperada cuando el fuego alcanzó distintas secciones de la nave y obligó a pasajeros y tripulantes a abandonarla en condiciones extremadamente peligrosas.
A pesar de los esfuerzos realizados para salvar el barco, el incendio terminó destruyéndolo por completo.
El desastre causó la muerte de más de un centenar de personas y conmocionó profundamente a la opinión pública británica.
La magnitud de la tragedia fue especialmente impactante porque ocurrió durante el viaje inaugural de una de las embarcaciones más modernas de su tiempo.
Las investigaciones posteriores contribuyeron a impulsar mejoras en las normas de seguridad marítima y en la prevención de incendios a bordo de los vapores oceánicos.
