J. Jover Serra
El vapor J. Jover Serra fue un buque de pasajeros y carga operado por la compañía española Hijos de J. Jover Serra, una de las navieras más importantes de Barcelona durante el tránsito de la navegación a vela hacia la era del vapor. El barco recibió su nombre en homenaje a Juan Jover Serra, fundador de la empresa familiar.
Originalmente fue construido en 1889 para la naviera británica William Milburn & Co. con el nombre Port Caroline. Fue adquirido por los hermanos Jover en 1893 y rebautizado como J. Jover Serra. Había sido construido por los astilleros William Dobson & Co. en Newcastle upon Tyne, Inglaterra. Tenía casco de acero, doble fondo y mamparos estancos, una eslora de 115,5 metros, una manga de 13,4 metros y un tonelaje bruto de 3.528 toneladas. Estaba impulsado por una máquina de vapor de triple expansión que accionaba una única hélice.
La incorporación de este buque y de su gemelo Miguel Jover marcó la modernización de la flota de la familia Jover, tradicionalmente dedicada a la navegación a vela. Durante años cubrió rutas entre diversos puertos españoles, entre ellos Barcelona, Málaga, Cádiz, Vigo y A Coruña, y destinos de América como La Habana, Veracruz y Nueva Orleans. En estas líneas transportó pasajeros, mercancías e inmigrantes españoles que se dirigían al Caribe y al Golfo de México.
Tras la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, el buque participó en tareas de repatriación de soldados españoles desde Cuba hacia la península, formando parte de las operaciones organizadas para el regreso de militares heridos y enfermos tras el conflicto.
Después de la Primera Guerra Mundial, el barco quedó progresivamente relegado debido a su antigüedad y permaneció inactivo durante un tiempo en el puerto de Barcelona. Más tarde fue vendido a la empresa Hijos de José Tayá, que lo modernizó y lo rebautizó Roger de Llúria.
Bajo su nuevo nombre continuó navegando en rutas hacia el Caribe hasta que, en junio de 1927, encalló frente a la costa de Tenerife, en las Islas Canarias. Aunque pasajeros y tripulantes fueron rescatados, los daños sufridos por el casco hicieron imposible su recuperación y el barco fue abandonado para su posterior desguace.
