Apellidos italianos derivados de nombres de lugares
Se estima que aproximadamente el 35% de los apellidos italianos coincide con nombres de lugares o gentilicios. Según E. Caffarelli 1, existen varias razones para esta coincidencia:
- Los nombres de lugares resultaron más útiles para distinguir e identificar personas.
- Italia en el Medioevo, estaba formada por comunidades normalmente pequeñas y cerradas, y se daba mucha importancia al origen de un foráneo.
- Los patronímicos (o matronímicos) no siempre eran efectivos para identificar a alguien dentro de la comunidad, ya que no todos los miembros conocían al padre o la familia de la persona.
Estos apellidos surgieron como consecuencia de las migraciones. El lugar tenía que ser conocido por la comunidad que aplicaba el toponímico, por lo tanto al individuo que provenía de villas cercanas se le aplicaba el nombre de la villa; si provenía de una ciudad, región o país más remoto, se usaba un nombre más general.
Podemos identificar algunas particularidades de los apellidos toponímicos italianos, las que abordaremos a través de esta y otras publicaciones:
- El topónimo se asocia a la idiosincracia de los habitantes de un lugar.
- Se corresponde con el plural de un topónimo.
- Está formado por preposiciones (da, de, di) y artículos, más el topónimo.
- Coincide con un grupo étnico.
- Coincide con características geográficas o construcciones humanas típicas de un territorio.
- Representa particularidades asociadas a los habitantes de un lugar
El topónimo se asocia a la idiosincracia
Algunos topónimos eran asociados a ciertas particularidades y a la idiosincrasia de los habitantes del lugar y en función de las mismas se aplicaban a las personas. Por ejemplo:
- Lombardo, que en general se definía como “italiano del Norte”, también se asociaba con: banquero, usurero.
- Greco, relativo no solo a los habitantes de Grecia, sino a toda “la otra orilla del Adriático”, incluidos, por ejemplo, los albaneses, también se otorgaba a todo aquel que fuese cristiano de rito greco-bizantino y, a una persona “lista, astuta, ladrón, que tiene dos caras”.
- A Raguseo, el habitante de Ragusa se le asociaban: avaro, usurero, berrinchudo, etc.
Apellidos que se corresponden con el plural de un topónimo
Estos apellidos son comunes en las regiones de Lombardia, Emilia Romana, Toscana, Umbría y Le Marche. Algunos ejemplos entre los más frecuentes son: Locatelli (de Locate en Bergamo pero también como sinónimo de bergamasco = oriundo de Bergamo, por su gran difusión en la provincia), Molteni (de Molteno – Lecco), Galbiati (de Galbiate – Lecco), Vailati (de Vailate – Cremona), Barzaghi (de Barzago – Lecco), Cislaghi (de Cislago – Varese), Albizatti (de Albizate), Bardelli (de Rardello), Veronesi (de Verona), etc.
