Umbria

El Umbria fue un vapor italiano construido en 1901 por los astilleros Fratelli Orlando de Livorno para la compañía Navigazione Generale Italiana (NGI) de Génova. Fue diseñado como un buque mixto para el transporte de pasajeros y carga en las rutas transatlánticas entre Italia y América.
Fue botado el 8 de agosto de 1901 y completado al año siguiente. Su casco era de acero, contaba con proa vertical, dos mástiles y una chimenea. Tenía una eslora de 122,35 metros, una manga de 14,20 metros y un tonelaje bruto de 5.020 toneladas. Estaba equipado con una máquina de triple expansión y una hélice, que le permitían alcanzar una velocidad de aproximadamente 12,5 nudos.
El 19 de mayo de 1902 realizó su viaje inaugural en la ruta Génova - Nueva York, servicio que continuó prestando durante varios años.
En 1912 fue transferido a la compañía La Veloce, propiedad de Matteo Bruzzo, a cambio de otro buque de mayor tamaño que llevaba el mismo nombre. Bajo esta nueva administración fue destinado a las rutas de emigración hacia Montevideo y Buenos Aires, realizando su viaje inaugural hacia el Río de la Plata el 1 de junio de 1912.
A finales de ese mismo año, la compañía La Veloce fue absorbida por la Compagnia Italia Navigazione a Vapore, empresa vinculada a la NGI, por lo que el buque regresó a la órbita de su compañía de origen.
El 1 de enero de 1913 cambió su nombre a San Paolo y pocos días después, el 10 de enero, inauguró la línea regular entre Génova y Buenos Aires.
En 1914 fue vendido a la Società Italiana Trasporti Marittimi (SITMAR), que le devolvió su nombre original de Umbria. Continuó prestando servicios comerciales durante varios años hasta que en 1932 fue retirado del registro naval y destinado al desguace. Sin embargo, no se ha localizado documentación que confirme cuándo o dónde fue finalmente demolido.
Nota importante: existió otro vapor italiano llamado Umbria que se encontraba anclado en Port Sudan en mayo de 1940 transportando material bélico destinado a las colonias italianas. Tras la entrada de Italia en la Segunda Guerra Mundial, la tripulación logró abandonar el puerto y hundir voluntariamente la nave antes de que fuera capturada por la Marina Británica. Todo indica que este último buque no era el mismo Umbria construido en 1901.
